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Un tipo gordo y calvo con mal carácter

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"Me sentía como el ángel de la venganza. Parecía un tipo gordo y calvo con mal carácter."
Max Payne ante Armando Becker
Un tipo gordo y calvo con mal carácter
Un tipo gordo y calvo con mal carácter.jpg
Juego Max Payne 3
Parte 3
Capítulo 13
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Un tipo gordo y calvo con mal carácter es el treceavo y penúltimo capítulo de Max Payne 3.

Cinemáticas inicialesEditar

La acción se traslada al batallón 55 de la Unidad de Fuerzas Especiales de la Policía de São Paulo, con Wilson da Silva dentro de su coche, y esperando a un Max Payne que se despida de Raul Passos y Giovanna Taveres.

Max se lamenta de no haber podido salvar a su familia, aunque Giovanna sólo tiene palabras de agradecimiento por haberla salvado a ella y ayudar a Raul. Finalmente, ambos se desean un próspero futuro. A continuación habla con Passos, que le cuenta que se irán probablemente a Nueva York, Argentina o tal vez El Salvador.

Él sigue arrepentido por haberle metido en el embrollo, pero poco puede hacer ya que quiere huir con su chica y su futuro hijo. Siguiendo con su arrepentimiento, espera algo más de rencor por su parte, afirmando Payne que tal vez le pegue un tiro en la cabeza en el futuro. Luego Da Silva comenta ese hecho, aunque todo parece ser una broma.

Ya en el coche, Wilson le dice que ha estado averiguando la información que Payne le ha dado, y que ésta parece no ser muy agradable. El señor Becker, trabajador de la UFE y amigo personal de Victor Branco; ha resultado ser, además de traficante de armas y asesino, también traficante de órganos.

Con esas pruebas, Max se pregunta si va a detenerle, aunque irónicamente le responde que aprecia su vida y no va a hacerlo, más sabiendo que luego terminaría de nuevo en la calle. Siendo esa la respuesta, la única justicia que puede aplicarse es la de las armas de Max Payne, así que deciden un plan más creativo.

Payne entra en el edificio del batallón policial, siendo retenido y esposado por varios policías, y llevándole hasta su oficial al mando. Tras un paseo turístico por las instalaciones, acaban llegando a una sala de interrogatorios. Allí realizan una intensiva entrevista para conocer sus intenciones, pero Max se hace el despistado por motivos de comunicación, para finalmente distraerles y conseguir reducirlos.

DesarrolloEditar

Tras salir de la sala, Max espera escondido su mejor momento para huir. Después de abatir el primer policía, se da la señal de alarma y aparecen otros tantos. A continuación aparecen unos cuantos reclusos que intentan huir, enfrentándose a la policía. Payne está de su lado, pero ellos no lo saben y prefiere quedarse al margen por si termina como escudo humano.

Max sigue avanzando por las duchas y celdas, ayudando a menudo algún recluso a punto de morir bajo las manos de los policías. Cuando consigue salir del gran laberinto, llega a la oficina, donde observa un enfrentamiento entre los últimos reclusos con vida y otros policías, teniendo que terminan el trabajo que ellos no han podido hacer.

Mientras busca el interruptor que le permite abrir las puertas de seguridad, Max echa una ojeada al registro de ingresos que hay en el ordenador, y en el que sorprendentemente no hay ningún habitante de Nova Esperança (siendo todos enviados al hotel Palacio Imperial).

Ya en el exterior, observa un tiroteo entre tres reclusos y un tanque policial, que resulta en los primeros muertos por sus disparos. Payne debe andarse con ojo, ya que su grandísimo poder también puede hacer mella en su salud. Aprovechando las armas dejadas por los cadáveres, podrá neutralizar la amenaza con no mucha dificultad.

A través del aparcamiento policial, Max sube hasta la planta superior para poder desembocar en la calle, donde dos policías torturan a otro recluso. Al rodear el edificio, termina entrando en unos vacíos vestuarios que le llevan al gimnasio, donde tendrá compañía. Más adelante llegará a otra zona que le lleva a la cocina, y finalmente llegará a otra sala principal, todas ellas con policías que se enfrentarán a él.

Yéndose hacia la sala de control, Payne puede observar por las cámaras de seguridad cómo los reclusos no se amedrentan y plantan cara a los policías, algo que le alegra la existencia. También observa otro pelotón que sube desde un ascensor hacia su posición, así que aprovecha su ventajosa situación para enfrentarse a ellos sin sobresaltos. Por último, decide coger el ascensor que se han dejado abierto, para subir a la quinta planta donde espera encontrar a Becker.

Como no iba a ser menos, las cosas no salen como desearía, y el ascensor se detiene a medio camino. En esa planta hay otro nutrido grupo de policías que le esperan en sus oficinas, y a los que deberá enfrentarse. A continuación entra en escena otro de ellos, aunque mejor armado y protegido. Finalmente Max puede ir a uno de los arsenales para poder cargar con todo lo necesario y seguir adelante sin mirar atrás.

Cuando sube las escaleras para avanzar un piso, se encuentra con un inesperado amigo: un gas lacrimógeno que le impide seguir con seguridad y se lo pondrá más difícil. Rápidamente, sube todos los pisos hasta llegar al último, donde la puerta se encuentra cerrada, pero que enfrente de ella hay un conducto de ventilación que podrá romper y al que podrá acceder. Desgraciadamente, no está diseñado para soportar su peso, por lo que termina cayendo a la habitación de abajo unos metros después. En esa oficina se encuentra otro policía frente a un ordenador, abatido por Max desde el suelo.

La habitación parece ser el departamento de audiovisuales de la comisaría, algo que aprovecha Payne para buscar entre las pruebas las grabaciones del sistema de seguridad de los Branco, algo que termina encontrando. En ellas se puede ver el asesinato de Rodrigo a manos de Bachmeyer, mano derecha de Becker.

A continuación Max sale hasta llegar a un laboratorio forense, del que emergerán otros tantos policías, irrumpiendo por las ventanas haciendo rápel. El señor Payne debe emplear sus habilidades con cuidado, ya que éstos están dotados de un buen arsenal y no le pondrán las cosas fáciles.

Una vez aniquilados, abre la puerta para salir, encontrándose con la grata sorpresa de que al otro lado está Bachmeyer, que termina huyendo. Al perseguirle, entra en otra habitación donde varios francotiradores le esperarán desde el edificio adjunto, eliminando a todos usando el bullet time mientras se desplaza por una mesa portátil y valiéndose de la cobertura del lugar.

Otra nueva tanda de policías irrumpirá en escena tras abrir la puerta que les separaba de Payne. Terminando el combate en el arsenal de armas, se lamenta por seguir matando gente sin avanzar en resolver aquello que le ronda por la cabeza. La siguiente zona es el campo de entrenamiento, de nuevo plagado por hordas de policías que intentar capturarle, empresa que no logran culminar.

Después de que Max Payne consiga cruzar la zona sobreviviendo, sigue avanzando hasta subir a la planta superior, donde un grupo de agentes está conversando con Bachmeyer sobre la conveniencia de su plan, imaginando que el gringo ya está eliminado. Al avistarle, terminan la conversación y emprenden el combate, aunque una vez más es el americano el que se zafa de todos hasta poder reunirse con su oficial al mando.

Bachmeyer le recrimina su actitud intromisiva en el asunto, aunque Max dice conocerlo. A continuación se produce un enfrentamiento entre ambos, aunque ventajoso por el primero dada su posición y la ayuda de más policías. Sin embargo, Payne puede hacer uso de analgésicos y armas bajo la posición del enemigo, en las habitaciones que hay debajo de su planta.

Para hacerle cambiar de zona, Max debe disparar a su techo, para derribar baldosas y tubos de luz y hacerle cambiar de sitio, enviando luego a más policías. De nuevo Payne puede valerse de derribar el techo para distraer al enemigo, al que finalmente termina ajusticiando y haciéndole caer a su altura. Al no poder avanzar, registra su cadáver, robándole una tarjeta de acceso directa a la oficina de Becker.

Al llegar a este lugar, se encuentra a su objetivo distraído en sus motivaciones, algo que aprovecha para Max para empezar a asfixiarle, asegurando saber todo lo que tenían planeado. No obstante, debe cesar su actividad, ya que un confiado Victor Branco aparece por su espalda, apuntándole con una pistola.

Branco le agradece el servicio prestado a su familia y la ayuda en la lucha contra el Crachá Preto. Cuando le ordena a Becker que le quite el arma, un rápido Max sorprende a Victor robándole la suya, aunque en ese momento el policía le ataca por detrás haciendo uso de un táser.

Finalmente, la pareja huye mientras Payne se revuelve de dolor, intentando éste darles caza pero sin conseguirlo, algo que aumenta la ira del protagonista.

VideoguíaEditar

Max Payne 3 Campaña Completa Capitulo 13 Un tipo gordo y calvo con mal caracter38:14

Max Payne 3 Campaña Completa Capitulo 13 Un tipo gordo y calvo con mal caracter


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